Lo que quiero contarte en este artículo no solo está pensado para que ti sino también para que lo lea tu familia, tu pareja, tus padres, tus amigos y todas esas personas de tu entorno que no entienden que estás emprendiendo y que, aunque estás trabajando desde casa, no tienes todo el tiempo disponible para ellos. 

Te voy a dar 5 consejos prácticos para que trabajar en tu empresa de wedding planner desde casa no sea un suplicio. Escúchalo en este episodio del podcast o sigue leyendo este artículo, como más cómodo te resulte.

Lo sé, trabajar desde casa es más complicado de lo que parece. Tienes que crearte rutinas y lo más difícil de todo: hacer entender a tu entorno que tienes un horario de trabajo y que no te pueden molestar dentro de ese horario por mucho que estés en casa. 

Tu madre no entiende por qué no puede llamarte, ir a visitarte, pedirte que bajes a la tienda a comprar X o hacer no sé qué otra cosa.

Y lo mismo le va a pasar a tu pareja, que oye, ya que estás en casa por qué no limpias, haces la cocina y pones una lavadora. Obviamente habrá tiempo de hacer todas las cosas, pero no dentro de tu horario de trabajo. 

¿Te suenan todas estas cosas? Si estás trabajando desde casa o justo estás empezando a hacerlo estoy segura de que sí. Así que ahí van cinco consejitos que espero que te ayuden.

Consejo #1 – Diseña un horario de trabajo y cúmplelo

Sé que esta profesión te apasiona y que te pasarías el día entero trabajando, porque para ti como que no es trabajo. Spoiler, sí, es trabajo. Y como tal, debes tener un horario de inicio y de fin, que puede ser más o menos flexible, pero que tienes que cumplir.

Organízate un horario de entre 6 a 8 horas diarias y en ocasiones puntuales o emergencias lo puedas modificar. Oye, que he tenido una boda este fin de semana, pues el lunes me lo voy a tomar de descanso porque vengo cansada. O justo es fin de semana y si no tengo boda no suelo trabajar, pero me viene una pareja de fuera y le tengo que dedicar todo el día tal. Esas son las excepciones a las que me refiero. Ir a comprar no es una excepción por la que tengas que romper tu horario de trabajo, ni poner una lavadora, ni atender una llamada que no sea el trabajo ni nada de esto. 

Así que ponte un horario de trabajo, comunica ese horario de trabajo a todo tu entorno y se tú la primera que lo cumpla. 

Y es que tan importante como trabajar es también descansar y atender a tu familia. Por eso cuando digo que es muy importante que tú seas la primera que lo cumplas, me refiero a que es importante que cumplas que de 9 a 6 estás trabajando, pero que a las 6 inmediatamente dejes de trabajar y destines ese tiempo a estar con tu familia o estar con tus amigos. 

Ahora sí puedes hacer la colada, ir a comprar, atender las llamadas de tu mamá, de tu papá o de quien haga falta. Pero es importante que lo cumplas no sólo en la parte de horarios de trabajar, sino también en esa parte de horarios de descanso y ocio. 

Consejo #2 – Crea rutinas

El segundo consejo es que crees unas rutinas que te ayuden a llevar bien el día a día. Por ejemplo, por las mañanas te levantas, te duchas y te arreglas, porque está completamente prohibido trabajar en pijama. Y ya estás lista y preparada para empezar tu jornada laboral. 

O te levantas, haces deporte, lees un ratito, te duchas, te arreglas, desayunas y ¡al lío! 

Pero que tengas esa rutina de esas primeras horas en las que sí o sí esta parte de vestirte y arreglarte esté. Es muy importante que te arregles todos los días para trabajar desde casa, porque como te ves por fuera, te sientes por dentro. 

Eso de trabajar en pijama igual te puede parecer súper atractivo y tentador. Seguramente los primeros días puedes caer en la tentación de hacer eso, pero no lo hagas, de verdad. Si estás en pijama no sientes que estás trabajando y vas a ser tú más proclive a abandonar tu horario de trabajo para hacer otra serie de tareas de pérdida de tiempo como jugar con el móvil, ver una serie, llamar a una amiga, ponerte a hacer lavadoras, planchar o lo que sea, porque estás en pijama. No, cuando estás trabajando tienes que estar con todo el mood de estoy trabajando.

¿Verdad que no irías en pijama a la oficina? Pues tampoco puedes trabajar en pijama desde casa. Arréglate de manera cómoda, que te veas bien, porque piensa que como tú te ves es como tú te acabas sintiendo por dentro. 

Hay una anécdota que siempre cuento y es 100% real. Cuando iba a la universidad en la época de exámenes, en aquellos que eran más difíciles, lo que yo hacía es que ese día me arreglaba extra para ir al examen. 

Normalmente esos días no me arreglaba mucho, iba normal, pero ese día de examen más complejo me planchaba el pelo para tenerlo perfecto, cuidaba el maquillaje, elegía muy bien la ropa que me ponía e intentaba estar más guapa de lo normal. Ya sé que con 20 años es muy fácil estar guapa, pero hacía como ese esfuerzo extra. ¿Por qué? Pues porque cuando llegaba a la uni, mis compañeros me decían “ostras Karen, qué guapa estás hoy, te veo súper bien”. Porque es cierto, había hecho ese esfuerzo y la gente me veía bien. 

El recibir todos esos piropos de esa aprobación de la gente hacía que yo me viniera más arriba y me sintiera mejor. Así encaraba el examen con otra energía, con una energía positiva, en lugar de con esa energía de miedo, de “es muy difícil”, “lo voy a suspender”. Si además no te has arreglado y vas a echar un cuadro, la gente te ve de una manera que te hace sentir peor. 

Por eso, cuando hacía esto los exámenes me iban bien, porque había estudiado, obviamente, pero esa buena energía influye.

Así que recuerda: prohibido trabajar en pijama.Tienes que tener unas rutinas y que parte de estas rutinas sea arreglarte para trabajar desde casa. 

Consejo #3 – Programa tus descansos

Te recomiendo que durante tu jornada, ese horario laboral que te has puesto, organices tres o cuatro pausas de unos 5-10 minutos máximo, para tomarte un té o un café, para asomarte un momento a la ventana y respirar aire puro. Para despejarte. 

Las pausas son muy importantes para desconectar y coger fuerzas. Piensa que en el trabajo haces lo mismo, hacer la pausa para comer, para ir a la máquina y hacer un café con las amigas o la pausa que hacen algunos para salir a fumar. 

Una de ellas será más larga para comer, pero las demás con unos minutillos será suficiente. No podemos mantener nuestra atención continuamente durante horas, entonces cada hora y media o así, puedes hacer esta pequeña pausa para oxigenarte y para distraerte. No para poner lavadoras. Eso lo harás después en tu tiempo de ama de casa. 

Piensa una cosa, si tú estuvieras en una oficina, no le dirías a tu jefe que vas un momento a poner la lavadora y ahora vuelves. Pues en tu casa lo mismo.

Así que, importante, en nuestro horario de trabajo trabajamos y nos marcamos unas pausas para oxigenar, para despejar tu mente, para recuperar fuerzas y volver de nuevo al trabajo.

Consejo #4 – No atiendas llamadas personales

Habla con tu familia y tus amigos y déjaselo claro. Ya te digo que les va a costar entenderlo, pero tú tienes que ser pesada y repetirlo constantemente: “dentro de mi horario no podéis llamarme, a no ser que haya una emergencia”.

Tienes que conseguir que entiendan que vuestras charletas no las podéis hacer dentro de tu horario laboral. De nuevo piensa, si tú trabajaras en una oficina, ¿a tus jefes les parecería bien que atendieras este tipo de llamadas personales durante ese horario de trabajo? Por lo tanto, tú tampoco te las puedes permitir y esto sé que es complicado. A mi familia le costó entenderlo pero al final se acostumbran y me mandan un whatsapp para que yo los llame cuando pueda al terminar mi jornada. 

Así que, por favor familia respetad el horario de trabajo de vuestra hija, hijo, pareja, amiga, amigo… porque es complicado trabajar desde casa, es complicado emprender y necesitamos que la familia lo entienda y nos apoye.

Consejo #5 – Olvida las tareas del hogar en horario laboral

No caigas en la tentación de hacer las tareas del hogar dentro de tu trabajo. Como te decía antes, nunca le dirías a un jefe “oye, que ahora vuelvo que tengo que hacer la comida, que voy a poner la lavadora o que me he acordado de que las camas no están hechas”. 

Si nos organizamos bien, el día tiene 24 horas y son más que suficientes como para que durmamos, trabajemos y para que tengamos tiempo libre tanto para hacer las tareas del hogar como para irnos al gimnasio, salir con nuestras amigas, ir a visitar a nuestros padres, llamar a todos los familiares, amigos conocidos que tenemos, etc. Hay tiempo para todo, para tus hobbies, para tus aficiones y para tus responsabilidades laborales y familiares. 

De verdad, no caigas en la tentación de hacerlas mientras estás trabajando porque eso te quita la atención, te interrumpe y te cuesta más volver a retomar una tarea porque requiere concentrarse de nuevo.

Así que no hacemos tareas del hogar dentro de nuestro horario laboral
Espero que este artículo te haya servido, ha sido un tema un poquito diferente pero suelo hablarlo con mis alumnas de la Certificación Wedding Planner Startup y les encanta. ¿A ti también te ha gustado?Si quieres que trate temas de este estilo, escríbeme y me pongo manos a la obra.