Paso 1: Dedica una hora cada viernes para planificar tu próxima semana. Elige un máximo de 3 objetivos en los que te vas a centrar.
Paso 2: La última media hora de tu jornada laboral, dedícala a planificar tu agenda del día siguiente.
Paso 3: Ponte un máximo de 3 tareas por día, y hazlo de esta manera:
- Una tarea de prioridad alta, que sí o sí debe terminarse ese día
- Una tarea de prioridad media, que solo empezarás cuando termines la anterior.
- Una tarea de prioridad baja esta semana (pero alta la próxima), que solo empezarás si has terminado las dos anteriores.
Paso 4: Trabaja por bloques de tiempo, combina bloques de tareas de foco, de tareas de interacción (contestar mails, mensajes, reviso RRSS, etc) y bloques de descanso.
Paso 5: Para mantener la atención y la productividad, en los bloques de tareas de foco, apaga todas las distracciones, y pon tus dispositivos en modo avión.
Paso 6: Evita a toda costa la multitarea, eso solo conseguirá estresarte.